Norusta
Erlea Maneros Zabala

La muestra presenta el resultado de un año de trabajo de la artista, tras coger el relevo de Ibon Aranberri, y tendrá continuidad en un segundo apartado en la exposición permanente del museo a partir de enero de 2021.

San Telmo Museoa presenta la exposición Norusta, que se podrá visitar del 31 de octubre de 2020 al 10 de enero de 2021 y que forma parte del programa Museo Bikoitza.

El museo presentó en 2018 Museo Bikoitza, una propuesta de Asier Mendizabal. Museo Bikoitza / Museo Doble es un programa de intervenciones en el museo, con periodicidad anual y por parte de un/una artista invitado/a.

El objetivo de este proyecto es propiciar una serie de relecturas de la colección y del relato museográfico por parte de diferentes artistas.

La invitada de esta edición es Erlea Maneros Zabala, que tomó el testigo de Ibon Aranberri. En este caso, Norusta es el primer capítulo en el que se presenta el trabajo realizado por la artista, un trabajo que tendrá una continuidad después del 10 de enero de 2021, en un segundo capítulo.

Norusta
Mediante esta exposición la artista Erlea Maneros Zabala (Bilbao, 1977) propone una yuxtaposición entre su paisaje biográfico y el contexto del museo, marcando así una relación espacio-temporal descentrada, generada desde su propio tránsito personal durante el período de elaboración que abarca el proyecto.

Las circunstancias anómalas provocadas por la pandemia que han sobrevenido al proceso de trabajo, han llevado a la artista a expandir el marco establecido en esta invitación, intensificando distintas técnicas. De esta manera, el ejercicio iniciado en torno a los archivos del museo ha ido desplazándose al terreno de lo real, respondiendo al estado mental y físico generado por la propia situación.

El resultado oscila dialécticamente entre dos objetos y su relación con San Telmo Museoa. Por un lado, un objeto perteneciente a la colección del museo que es resignificado en la exposición; por otro, un objeto hallado fuera del museo que la artista introduce en la colección mediante una donación.

El primer objeto es una litografía del artista Pedro Pérez de Castro (1823-1902) extraída de los fondos del museo. En este paisaje de carácter romántico carente de una cualidad plástica destacada, se aprecia el litoral visto desde tierra firme desde el cabo Antzoriz (Lekeitio, Bizkaia). Describe dos kilómetros de acantilado en la vertiente norte del monte Otoio, delimitado
por el mar. El paisaje ensalzado en la litografía ha sido visitado y palpado por Erlea Maneros Zabala, accediendo desde el mar, a través de una exhaustiva aproximación condicionada por la meteorología y el oleaje, de manera que la navegación cambiante determinó inexorablemente su mirada fotográfica. La serie resultante documenta el mismo tramo de litoral que compone la litografía, desde múltiples posiciones sobre la superficie del mar. Las fotografías van acompañadas de un dibujo compuesto por una hoja de bitácora y un mapa que registra las fechas de las incursiones realizadas por la artista. El mapa describe la línea costera y los distintos topónimos usados por los vecinos para señalar los enclaves del acantilado, tanto en el pasado como en la actualidad. En total se pueden identificar diez nombres dentro de la línea trazada.

El segundo objeto consiste en la punta de un cuerno de corzo (Capreolus capreolus) que pertenecía al legado familiar de la artista. Se trata de un instrumento que había perdido los indicios de su uso original, dando lugar a historias, hipótesis e interpretaciones como consecuencia de la memoria en desaparición. El proceso de investigación reveló que antiguamente era usado por los pescadores para neutralizar picaduras y mordeduras de peces venenosos. Como parte del proyecto, Erlea Maneros Zabala ha donado esta pieza al museo y muestra la fotografía surgida del protocolo de su entrada en la colección.

Un vídeo proyectado completa dicha imagen. En él se suceden distintos retratos del mismo cuerno en superposición con palabras particulares procedentes de la jerga popular de Lekeitio. Las palabras elegidas destacan por su sonoridad concreta y abreviada. Erlea Maneros Zabala enfatiza el carácter formal de la escritura a mano, aumentando y deformando la escala natural de las letras, convirtiendo su naturaleza gráfica en retratos, a modo de tributo, de dichas expresiones. Igualmente, el título de la exposición, Norusta, pertenece también a esa jerga y hace referencia al nombre que recibe el viento proveniente de la misma vertiente noroeste que habitualmente arrastra lluvia desde el mar.

El espacio autónomo dentro del museo compuesto por dos salas contiguas funciona a modo de paréntesis, un marco conceptual paralelo a la propia narrativa de la colección. Para el diseño expositivo, Erlea Maneros Zabala se ha apropiado de las estructuras modulares regularmente usadas por San Telmo Museoa para levantar paredes temporales. Las estructuras desnudas desvelan capas derivadas de exposiciones anteriores y han sido desplegadas con articulaciones variables, distintas de las habituales. Crean así una orografía como dispositivo para las imágenes, surgida de la necesidad de abordar la tensión entre la obra creada y su relación con el espacio expositivo.

El entrecruzamiento entre lo espacial, lo etnográfico y lo artístico de esta propuesta remarca la revisión que el programa Museo Bikoitza plantea, tomando como punto de partida la singularidad dual de la colección de San Telmo Museoa en tanto que museo de sociedad y colección de arte. Aquí, la exposición adopta la forma de una puesta escena temporal, permitiendo desarrollar y organizar las secuencias. En un segundo apartado se insertarán en el itinerario del museo, solapándose con el orden continuado de la colección permanente, para conformar la obra resultante en la finalización de este ciclo anual.