Todo orden se quiere puro, una retrospectiva de Núria Güell, y La Transformación Sensible,
comisariada por Oriol Fontdevila

  • Todo orden se quiere puro es una retrospectiva atípica, en la que Nuria Güell reflexiona entorno al poder y sus leyes morales, invitando a otros artistas reinterpretar su trabajo al tiempo que ella construye nuevas propuestas. 
  • La Transformación Sensible es una muestra colectiva que cuestiona el concepto de belleza, entendida como principio organizativo y fuerza motriz, y su rol y valor político en el momento actual.

Desde el 19 de junio hasta el 23 de octubre de 2021, Fabra y Coats: Centro de Arte Contemporáneo de Barcelona acogerá Todo orden se quiere puro, una retrospectiva de Núria Güell, y La Transformación Sensible, un proyecto en el que participan Assemble Studio, Patricia Esquivias, Javier Peñafiel & Rita Rakosnik y Julia Ramírez-Blanco & Paula García-Maseda, comisariado por Oriol Fontdevila.
 
Todo orden se quiere puro

Nuria Güell responde a la demanda de una exposición retrospectiva con cinco propuestas nuevas y la complicidad de seis artistas, dos ex reclusos, varios sacerdotes y una monja youtuber. Se trata de una exposición en torno al poder, la moral, y la institución -como uno de sus principales dispositivos-, que se organiza en tres actos y un epílogo.
 
El poder que más inquieta Núria Güell no es lo que se legitima únicamente a través de la fuerza o la violencia, sino el que se legitima a través de la Verdad, de la aclamación del Bien moral. Para la artista, el poder que se representa como un Bien es mucho más difícil de eludir, porque los bienes no sólo son la respuesta a una necesidad, sino que también, y sobre todo, representan una fuente de satisfacción y disfrute.
 
En Todo orden se quiere puro la artista utiliza la retrospectiva de manera expandida, para adentrarse en la deriva moralista y totalizadora de la opinión pública actual. En el acto I, ‘Al principio fue el verbo’, sitúa en un gran mural textos extraídos de las webs de diferentes instituciones públicas de arte contemporáneo con las que ha trabajado, donde exponen sus compromisos sociopolíticos y declaraciones de intenciones. Una mirada retrospectiva a partir de su propia trayectoria a las instituciones.
 
En el Acto II, ‘Retrospectiva en tercera persona’, Núria Güell activa el género de exposición retrospectiva e invita a cinco artistas (Lía Vallejo, Democracia -colectivo -, Levi Orta, Rosa Casado y Mike Brookes, y Habacuc) a versionar alguna de sus obras. Aportación de agentes del orden (2008-2009), El Síndrome de Sherwood 2 (2012), apátrida por voluntad propia (2015-2016), Una película de Dios (2018) y Un evento público (2020) son las obras elegidas por los artistas invitados.
 
En el Acto III, ‘La banalidad del Bien’, el artista presenta tres vídeos de nueva creación, que resultan del encuentro con una monja y varios sacerdotes con los que el artista, bajo el pretexto de haber perdido la fe, hace un recorrido por las problemáticas y la metodología de sus obras anteriores, contraponiéndose a algunos de los discursos morales actuales. En este acto, delega la retrospectiva y su contenido a la institución eclesiástica.
 
Esta retrospectiva en tres actos cuenta con un epílogo, ‘Toda obra de arte es un delito no cometido’: Todas las obras de arte que forman parte de esta exposición, estarán custodiadas, algunos días y durante algunas horas, por personas expresidiarias que han cumplido condenas por delitos de robo de objetos de valor y / o obras de arte. En Todo orden se quiere puro, son el cuerpo de seguridad.

La práctica artística de Núria Güell se caracteriza por la confrontación y por cuestionar evidencias y convenciones morales. Güell no entiende la práctica artística como una práctica cultural, sino como una práctica social y políticamente necesaria en la que lo cultural y lo establecido se ponen en juego. En 2005 se licenció en Bellas Artes, en la especialidad de escultura. Pero ha continuado cursando y participando en diferentes talleres en diferentes países. Ha participado en más de 200 exposiciones colectivas, 26 individuales entre Europa y América, y ha recibido varios premios y becas. También colabora regularmente con centros sociales y educativos.

La transformación sensible

¿La belleza es un servicio público? ¿Un derecho social? ¿Qué valor político tiene la belleza en el momento actual? La transformación sensible, comisariada por Oriol Fontdevila, se pregunta por el rol que desempeña la belleza en el marco de las prácticas artísticas y sociales, y presenta diferentes propuestas con las que co-habitar la belleza, o hacerla nuestra en tanto que práctica vital.
 
Contrariamente a la idea de que se trata de una cuestión de gusto individual o de estetización de sistemas sociales y de pensamiento, en este proyecto se entiende la belleza como principio organizativo y una fuerza motriz de conocimiento. El placer sensual propicia el contacto entre los cuerpos. Esta es la vía por la que accedemos y nos relacionamos con la alteridad, aunque eso nos vuelva irremediablemente dependientes y, por tanto, vulnerables. La belleza es una disposición que asegura la vida en común entre las especies, pero a la vez es un atentado contra cualquier presunción de independencia: una vez se despierta el deseo hacia el otro, no hay autonomía que valga.

El conjunto de propuestas producidas para La transformación sensible, comprenden la belleza de acuerdo con los desafíos de un mundo común. Assemble Studio aborda las cualidades sensuales de los ambientes como principio básico para el desarrollo de modos de vida; Patricia Esquivias estudia las implicaciones coloniales del trabajo artesanal, al tiempo que evoca al respecto posibilidades relacionales alternativas; Javier Peñafiel & Rita Rakosnik dirigen por correspondencia postal a agencias humanas y no-humanas que, implicadas en luchas de diferente signo, se reconocen como productoras de belleza a la vez que de resistencia política; Julia Ramírez-Blanco & Paula García-Maseda exploran los modos de autoorganización a partir de las representaciones que han generado de sí mismas comunidades que habitan los márgenes.
 
El comisario de la exposición, Oriol Fontdevila, crítico e historiador del arte, ha sido reconocido con el Premio de Artes Visuales Ciudad de Barcelona 2011, y con el Premio de la Asociación Catalana de Críticos de Arte, 2009. ha comisariado proyectos como Prototipos en código abierto, en la Fundación Antoni Tàpies, Arqueología preventiva en el Espacio 13 de la Fundación Joan Miró, de cómo convertir un museo en arena, en el Museo Joan Abelló, en Mollet del Vallés, entre otros . El año 2018 la editorial consonni publica su ensayo ‘El arte de la mediación’.
 
Los días 28, 29 y 30 de septiembre, se realizará un seminario en torno a la belleza y la implicación social, Cohabitar la belleza, conducido por Fontdevila, en el que participarán todos los artistas de La Transformación Sensible y al que se sumará la Núria Güell: 

  • La belleza inconfesable. 28/9. Con Núria Güell y Patricia Esquivias.
  • La belleza intencional. 29/9. Con Amica Dall (Assemble) y Julia Ramírez-Blanco & Paula García-Maseda.
  • La belleza postestètica. 30/9. Con Javier Peñafiel & Rita Rakosnik.

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