Sala de exposiciones de la Diputación de Huesca
Hasta el 3 de noviembre de 2019

Elena del Diego propone una idea que funde su experiencia como Historiadora del arte y Educadora de museos en el acercamiento de la lectura de la obra de arte al espectador. Esta es la tesis de partida de la exposición Paisaje de fondo: la capacidad del arte para condicionar nuestra mirada hacia el entorno, y cómo a lo largo de la historia hemos dejado de ver naturaleza y territorio, para ver paisaje.

Como resultado del análisis que numerosos estudiosos y pensadores han realizado en torno al concepto de paisaje, la exposición planteada parte de dos ideas fundamentales: la primera de ellas es la que defiende que el paisaje como tal es solo un constructo mental, solo existe si hay una mirada consciente hacia el entorno. El paisaje no es la naturaleza, ni el territorio, sino un conjunto de ideas, sensaciones y percepciones que el ser humano construye durante la contemplación de un lugar, ya sea rural o urbano. Es decir, el paisaje se halla en la frontera entre lo que denominamos cultura y la naturaleza. La segunda tesis es la que plantea que esta mirada hacia la naturaleza, el ser humano no la realiza de forma inocente o pura, sino que viene determinada por la representación que de esta han venido haciendo los artistas. Tanto es así que el propio término paisaje surgió primero en el ámbito artístico para pasar después a ser utilizado para designar a un espacio físico real.

Este proyecto de comisariado seleccionado en la convocatoria de 2017 de Ayudas de la Diputación de Huesca presenta el trabajo de once artistas contemporáneos en cuyas propuestas el paisaje es protagonista en mayor o menor medida y mediante cuyo deleite nuestra mirada y percepción del territorio se verá inevitablemente alterada. A través de la visita a la exposición se busca favorecer una reflexión consciente sobre nuestra relación con los paisajes, los que creemos ver, los que caminamos, los que pintamos, los que nos abruman, los que fotografiamos, los que añoramos, los que hemos olvidado, los que soñamos, los que ansiamos contemplar… Como si la visita por la sala de exposiciones fuera un pequeño viaje, en el que mediante la percepción de las obras de arte se toma consciencia de nuestra propia relación con el territorio, y más que animarnos a descubrir nuevos paisajes, nos impulsara a saber mirarlos de otra manera.
Por otra parte, en septiembre de 2018 se falló la última convocatoria de Ayudas Ramón Acín, siendo en este caso el proyecto seleccionado Ruderales, una idea a cargo de Enrique Radigales.

Ruderales es una propuesta de investigación formal cuyo objetivo es el de sistematizar la colonización de un antiguo terreno de cultivo por parte de la comunidad vegetal de ecología arvense y ruderal y que Radigales plantea a partir de la primera visita que realiza a Pericastó, un campo de cultivo familiar en la Comarca de la Litera de Huesca, en 2012.

La palabra ruderal proviene del latín rudusruderis, que significa suciedad, y con ella se designa a las plantas que suelen aparecer en terrenos incultos o en hábitats muy alterados por la acción del ser humano. Lo que comúnmente se conoce como malas hierbas. A partir de esta premisa Radigales articula una propuesta que se podría definir como un intento de cuestionar los límites que separan las esferas de la cultura y de la naturaleza, lo tecnológico de lo analógico.

Elena del Diego incorpora la mirada y el proyecto de Enrique Radigales a la exposición Paisaje de fondo. Ambas propuestas dialogan en la sala de exposiciones.
Artistas: Elina Brotherus, Françoise Vanneraud, Julio Sarramián, Mercedes Pimiento, Juan Millás, Antonio R. Montesinos, Irene Grau, Jesús Labandeira, Enrique Radigales, Pablo Llorca y Ricardo Compairé, Eduardo Marco Miranda.